En mi mesa

Mientras trabajo suelo tener la mesa llena de papeles, pinturas y materiales. Me gusta verla así, con dibujos en proceso y retales de papel que integraré en el dibujo.

Mientras tanto necesito escuchar música, generalmente jazz y enciendo una barra de incienso, que, aunque no me suelen gustar demasiado, he descubierto uno realmente bueno que me ayuda a concentrarme y me pone de buen humor.

Work in progress

A veces el trabajo del estudio me permite dibujar y disfrutar, en otras ocasiones se requiere un trabajo más estructurado y aparentemente menos creativo, aunque siempre resulta interesante.

La principal diferencia entre los trabajos de DilemaGrafic y mis cosas nuno es el cliente, que introduce plazos y siempre modifica el diseño original, de hecho, este dibujo que tanto me gusta así ya está en proceso de revisión.

Pronto podréis verlo a pantalla completa e interactuar con él, mientras tanto podéis navegar por la página de Somnis desarrollada también en nuestro estudio por el crack de mi compañero (y socio desde hace mil años) Iban.

Plumas de caña



Los que pasais por aquí ya sabéis de mi pasión por los objetos de papelería.

Hace unos años me regalaron estas plumas, con sus correspondientes estuches, que guardo como oro en paño, aunque también salen a dibujar de cuando en cuando. Ya se les nota la vida que tienen :) .

Es una gozada poder trabajar con materiales naturales hechos a mano.

Invierno


Como en Mary Poppins, hoy ha cambiado el viento.
Ha llegado el invierno, aunque el mío es un invierno mediterráneo.

Jugando con acuarelas en papel studio de Guarro.

Cumpleaños feliz

O como montar una fiesta en 48 horas.


Hace tres años Nhoa decidió asomarse a ver el mundo unas semanas antes de lo previsto, así que desde entonces en casa vivimos la navidad con doble alegría y doble trabajo, desafiando mis escasas dotes de organización para tenerlo todo listo justo a tiempo.

Las tarjetas de recuerdo son ya un clásico en sus cumpleaños. Estas pensé en hacerlas 15 días antes, pero con las actividades navideñas y las vacaciones escolares estuve días y días y días sin poder tocarlas, así que 48 horas antes pasé una noche intensiva delante del ordenador para poder acabarlas y que la imprenta las tuviera a tiempo.

El primer año volaron nada más llegar los invitados, pero esta vez aguantaron en la estantería hasta el final de la fiesta :) .



Para la guirnalda del techo recorté 400 círculos de cartulina, 400!!! y fue todo un desafío colgarla sin que se enredara.
Cuando Nhoa se levantó vi cuanto había valido la pena el trabajo. Aún hoy, antes de salir de la cama, pregunta si encara estàn els puntets.



Para colmo de excesos decorativos en mi casa se junta la decoración navideña con la del cumpleaños, así que antes de empezar hay que aligerar la primera para dejar paso a la siguiente.

Desde hace tres años el año nuevo empieza el 4 de enero, y este año, por muchas razones, me parece que comienza una nueva etapa.